ARTICULOS DE OPINION SOBRE POLITICA

 
     

Articulo 74

SOBRE EL PREGON

Eutanasia y Aborto

Me ha sorprendido mucho el pregón de feria, de este año. Acostumbrado como yo estaba a los verdes prados, las flores primaverales, y las cualidades humanas y divinas de San José, este año el aroma se me ha transformado un poco rancio, no se si por la falta de lluvia o por los temas del pregón.

Respeto las opiniones basadas en una determinada moral o directrices religiosas, en el ámbito de lo privado y como no, también en lo público, pero estas últimas pueden ser refutables.

Tal como se plantea el tema, parece que los que opinamos de otra forma, estemos en contra de la vida. El matiz sagrado a la maternidad, parece tener la intención, de inhibir la capacidad de respuestas de opiniones disímiles.

Partiendo de la base de que a ninguna mujer le gusta abortar, no es menos cierto que a algunas, un hijo no deseado afecta seriamente su proyecto de vida y el aborto es una “herramienta” necesaria pues la vida nos enfrenta a veces a situaciones indeseables. No hablo ya de casos de violación, malformaciones del feto, peligro para la vida de la madre, de los que no tengo la menor duda, sin del aborto en general respetando los plazos que la ciencia y la ley estimen factibles.
El ser humano puede y debe tomar las decisiones oportunas que conciernen a su vida, la eutanasia entre ellas. El derecho a una muerte digna, por deseo de quien padece sufrimientos atroces, también debe entrar en el ámbito de lo personal.

No se puede soslayar el derecho de la mujer a preservar su salud, su seguridad y su proyecto de vida, condenándola a una maternidad impuesta.

La creación de vida no es exclusiva de Dios, y las personas tenemos que dejar de satanizar a quienes deciden hacer un aborto o una eutanasia, cargándola de culpa y haciéndolas sentir sucias.

No tod@s tenemos que compartir un mismo punto de vista sobre estos temas, pero nadie  debe arrogarse la autoridad de disponer de lo que ocurre solo en el cuerpo de una mujer o de un enfermo y decidir por ellos.

Las mujeres, siguen arrastrando lo de la manzana y la serpiente, se sienten cercadas, por instituciones, partidos, legislación etc.
La vida es el valor esencial y debe ser protegida, pero la muerte debe ser lo menos traumática y dolorosa posible, porque en algunos casos, es solo una existencia biológica.

Es nuestro el derecho no sufrir inútilmente durante años postrado en una cama, siempre que no se oculte una voluntad suicida. Vivir es el derecho, no la obligación porque no es la vida lo que se alarga sino la agonía.